INSTRUMENTOS DE INVERSIÓN

Derivados

Los subyacentes pueden ser activos financieros (tasas de interés, tipos de cambio de monedas, índices, etc.) o productos básicos conocidos como commodities (cereales, minerales, alimentos, etc.).

Los productos derivados son extremadamente complejos y pueden adoptar diversas estructuras.

Especialmente para realizar coberturas de riesgo, se desarrollaron algunos instrumentos llamados derivados. El nombre nos indica que se derivan de algún o algunos instrumentos primarios. Cuando se negocia un instrumento derivado, en realidad se negocia un contrato. Los derivados no existen “físicamente” como las acciones o los bonos o el dinero, sino que son instrumentos teóricos. Los dos tipos de instrumentos derivados que vamos a describir son las opciones y los futuros.

Una opción es un instrumento financiero derivado que se establece en un contrato que da a su comprador el derecho, pero no la obligación, a comprar o vender valores negociables (el activo subyacente, que pueden ser acciones, bonos, índices bursátiles, etc.) a un precio predeterminado (strike o precio de ejercicio), entre el momento actual y hasta una fecha predeterminada (vencimiento). Existen dos tipos de opciones, la opción de compra (call) y la opción de venta (put).

Un contrato de futuros es un contrato o acuerdo que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número determinado de valores negociables (activo subyacente) en una fecha futura y determinada, y con un precio establecido de antemano. Estos contratos se negocian en lo que se llama mercado a término o mercado de futuros.

Activa tu Webcam

Captura con ojos abiertos

Captura con ojos cerrados